Peatón
A Dieguito, el día que conoció el nuevo desorden mundial.
I
Pequeña luz que primero fuiste
el morir entre dos almas,
indivisible conclusión,
monte de nieve,
no lluevas, por favor,
no empañes la mirada.
Lo efímero es bello si tú lo quieres.
Lo inmaterial es material si tú lo buscas.
Escucha los cánticos, los cánticos del ángel.
II
El ruido es ambiguo,
la ave lo sabe.
Cuestión de costumbre,
como dice el maestro,
¿sabes?
uno se habitúa a desencriptar el miedo.
El dolor es volátil
como sangre de parra
o el espinazo de una rosa.
La vieja luna lo sabe.
Ella fue antes una ave.
III
Una ave que se mece pequeña,
una ave que se acerca,
la ave que baila con un ruido,
el ruido que es una cuchara
polvorienta, cimentada,
en lo más profundo del tráfico vespertino.
IV
Cada uno de nosotros: un mar.
Un señero universo con entrañas.
Clavel en capullo brotado en el alba,
Ahora tú eres un sol y en torno a ti
giran mundos que te amaran y
querrán desamarte.


0 Comments:
Post a Comment
<< Home